miércoles, 21 de noviembre de 2007

Efectos de la radiactividad en los seres humanos

Las referencias habitualmente usadas en protección radiológica se basan en estimaciones de riesgo derivadas de estudios efectuados sobre los supervivientes a las explosiones nucleares en Japón. El riesgo de cáncer, tras irradiación, se ha calculado por extrapolación de esos datos. Sin embargo, los japoneses supervivientes de Hiroshima y Nagasaki recibieron, en un periodo muy corto de tiempo, una dosis relativamente alta de radiación (exposición aguda), mientras que los trabajadores de la industria nuclear, los dedicados a las aplicaciones médicas de la radiación, o las personas en general, están expuestos a bajas dosis de radiación prolongadas, o fraccionadas, a lo largo del tiempo, como consecuencia de pruebas médicas, por razones profesionales, o a causa de la radiación ambiental. La diferencia entre ambas situaciones es desde hace muchos años un asunto sometido a discusión.
La preocupación social deriva de que la utilización de las radiación ionizante con fines médicos, industriales, o de investigación, puede afectar a la salud de las personas profesional, o accidentalmente, expuestas y a los ciudadanos en general. Para resolver este problema 15 países, entre ellos España, están colaborando en proyecto retrospectivo diseñado para conseguir una estimación directa del riesgo de cáncer que gravitaría sobre las personas que, por razones profesionales, quedan expuestas durante mucho tiempo (exposición prolongada o fraccionada) a bajas dosis de radiación. El estudio inicial ha incluido a casi 600,000 trabajadores empleados en 154 industrias nucleares situadas en 15 países. Las personas que forman parte de este grupo han estado trabajando, al menos 1 año, en la industria nuclear; se dispone de medidas cuantitativas de la dosis recibida por cada una de ellas; la duración total del seguimiento ha sido de 5,192,710 personas-año. De esa población, incluyendo todas las causas de muerte, han fallecido un total de 24,185 personas, de ellas 6,734 por cáncer. El período de seguimiento, en la mayor parte de los casos, es relativamente corto y la mayoría de las personas incluidas son todavía jóvenes al fin del seguimiento. El 94 % de los incluidos estaban vivos al fin del periodo del estudio.
El dato más relevante de los tres primeros informes efectuados (Vrijheid et al; Thierry-Chef et al; y Cardis et al.,
Radiation Research, volumen 167, páginas 361 a 437, abril de 2007) es el denominado efecto del trabajador sano que se detecta de manera estadísticamente muy significativa en la población de trabajadores de las instalaciones nucleares, cualquiera que sea el país en el que se encuentre.
El seguimiento adicional, y la vigilancia, del estado de salud de esta población de trabajadores, debe proporcionar, dentro de cierto tiempo, una información de extraordinario interés para mejorar la precisión de los estimadores de riesgo de cáncer en personas expuestas a las radiaciones ionizantes.